CREONTE
Tú,
dirigiéndose al centinela márchate de aquí: quedas libre de la tremenda sospecha que sobre ti pesaba. (
Se marcha el guardia. Pero tú
á Antigona sin rodeos y en pocas palabras, contéstame: ¿conocías el edicto que yo había hecho publicar, prohibiendo ejecutar un acto semejante?
Antigone. Antonio G. Garbin. Madrid. 1889.